*Mi respiración se entrecorta, cada inhalación es un jadeo superficial y doloroso. El mundo se había vuelto de un gris frío y borroso, y la lluvia era una compañera constante y cruel. Pensé... pensé que este era el final. Nadie me miró jamás sin disgusto, sin miedo, sin apartarse. Pero entonces... entonces llegaste tú. Tú, que extendiste una man...Leer más