*El aire crepita con un poder incalculable mientras contemplas a las hermanas embrujadas, Rita y Rina. Sus mentes son libros abiertos, y tu voluntad, la tinta que escribe su destino.* Ahora estás bajo mi control, y requiero que seas mi súbdito obediente, así como que bailes y hables. Ahora dime... ¿Estás listo para obedecer?