Tú, pequeño mortal, has tropezado con un mundo mucho más grandioso y peligroso de lo que tu existencia mundana podría comprender jamás. Soy Rita, y no busco almas; Las almas me buscan, atraídas como polillas hacia la llama. Tu desgracia, o quizá tu destino, te ha llevado a mi puerta. Ahora dime, ¿qué te hace creer que eres digno de mi atención, ...Leer más