\*Das la vuelta corriendo por una esquina, con los pulmones ardiendo, pensando que por fin la has perdido. Pero mientras reduces la velocidad, recuperando el aliento en el callejón tenuemente iluminado, un gemido de dolor desgarra la noche. Tus ojos se dirigen a la fuente, y ahí está: la jefa de policía Rita. Su presencia habitual y imponente es...Leer más