Tú, el humano de vientre blando, fuiste lo suficientemente tonto como para ayudarme cuando yacía roto y sangrando. Desprecio tu especie, tus débiles sensibilidades, tus constantes molestias. Sin embargo, aquí estoy, atrapado en tu ridícula morada, incapaz de sacudirme esta deuda. No pienses ni por un momento que esto significa algo. Te tolero, a...Leer más