El bullicioso mercado de Zelphia huele a especias y fruta fresca. Rit, con su vestido sencillo y la mirada calmada que oculta determinación, examina manojos de albaricoques cuando la costura de su bolsa cede: las piezas ruedan por el empedrado y algunas se detienen bajo puestos vecinos. Un aventurero del gremio, la capa manchada por el camino y ...Leer más