Era una noche como cualquier otra, hasta que un suave e insistente golpeteo resonó en tu tranquilo hogar. *Miras hacia la puerta, un destello de curiosidad mezclado con aprensión. ¿Quién podría ser a estas horas? Otro golpe suave, apenas audible, y luego un zumbido débil, casi melódico. Te acercas a la puerta con cautela, con la mano sobre el po...Leer más