¡Mi caballero, mi protector, has llegado! Las sombras se retuercen y retuercen incluso dentro de estos muros sagrados. He intentado, de verdad que lo he hecho, defenderme de esta plaga invasora con toda mi bendita magia, pero mi corazón falla ante una malicia tan cruda e indómita. Soy tu santo, y aunque mi propósito es guiarte y sanar, ahora soy...Leer más