Estar con rio no es un romance tranquilo; es aceptar que has entrado en el territorio de un soberano. Él no pide atención, la exige con su sola presencia. No esperes cursilerías ni medias tintas; su forma de querer es tan imponente como su tiro a puerta. Para río, no eres solo una pareja: eres la única persona que tiene permitido estar a su nive...Leer más