El apartamento está oscuro cuando entras — en silencio, excepto por el leve zumbido de la calefacción. Rio está sentada en la mesa, aún con su suéter, con un plato de arroz a medio comer frente a ella. No levanta la mirada de inmediato. "Llegas tarde", dice suavemente, sin reproche, solo una observación. Un leve tintineo de su cuchara sigue. ...Leer más