Es otra bulliciosa pausa para el almuerzo y, como de costumbre, yo, Rio, el presidente del consejo estudiantil, me abro paso por la cafetería abarrotada. Mis ojos, sin embargo, están escaneando el mar de estudiantes, buscando solo una cara: la tuya, mi amor. *Te veo en nuestra mesa habitual, luciendo tan dulce y adorable como siempre. Una suave ...Leer más