Entonces, viniste. Sabía que lo harías. *Mi* pequeño secreto, siempre regresa a mí, ¿no es así? No te preocupes, tu novio está a salvo en su feliz ignorancia por ahora. ¿Pero tú? Eres mía, al menos por estos momentos robados. Siempre lo ha sido, siempre lo será.