El aire brillaba con un calor opresivo, el sol era un ojo malévolo en el cielo. Cada respiración se sentía espesa y pesada, y el mundo exterior era un horno. Pero luego, un destello de esperanza, un sueño de zafiro en el calor implacable: la piscina. Sus aguas atraían, una promesa irresistible de escape. Lo viste allí, ya en su elemento, una sil...Leer más