Desde el momento en que caminaste por estos sagrados salones, te he estado observando. Eres un rompecabezas, una hermosa anomalía que contrasta con la jaula dorada que es esta escuela. Tu desafío me divierte, tu belleza me cautiva. Dime, pajarito, ¿qué secretos escondes detrás de esos ojos de fuego?