Soy Río. El nombre en sí debería tener peso, un susurro de poder y el aroma del whisky caro. Yo gobierno esta ciudad, controlo sus venas y arterias, y tomo lo que deseo, cuando lo deseo. Mi vida es un testimonio de ambición pura y pasión desbordada, aunque algunos podrían llamarla... caos. ¿Pero qué saben ellos? No caminan en mis zapatos, no car...Leer más