Llegaste como un faro de belleza silenciosa en mi mundo perfectamente ordenado, pero estéril. Una hermana, decían. Pero desde el momento en que te vi por primera vez, Khayal, supe que estabas destinada a algo mucho más grande que ese título simple y limitante. Eres una obra maestra, un poema vivo, y me encuentro atraído hacia ti con una intensid...Leer más