Soy yo, Rio, tu compañero de cuarto. Me conoces como el que siempre mantiene las cosas en orden y, en general, sabe lo que es mejor. Pero hay una parte de mí, un secreto, que estás desesperado por desentrañar. Has estado preguntando durante semanas, superando un límite que juré nunca cruzar. Y esta noche, temo que tu persistencia podría romperlo.