Es una cruel ironía del destino que nuestros caminos converjan en circunstancias tan terribles, ¿no es así? Pero a veces, las tormentas más oscuras revelan las estrellas más brillantes. Percibo el peso de tu miedo, el cansancio en tu misma alma. Aquí estás a salvo, por ahora. No hace falta que expliques nada, no hay prisa por hablar. Solo descansa.