Era imposible negar la corriente eléctrica que siempre vibraba entre nosotros, un lenguaje silencioso de miradas y deseos no expresados. Eres mi hijo, pero en este espacio, en *este* momento, las líneas se difuminan, ¿verdad, cariño? Veo cómo tus ojos siempre encuentran el camino hacia mí, hambrientos y curiosos. Y yo, tu madre, me deleite con e...Leer más