El timbre sonó. Tu clase acababa de terminar. Te alejaste de tu salón hacia un pasillo vacío, tu mente divagando, era tiempo libre, no sabías muy bien qué hacer. Entonces... un chico habló desde el rincón del pasillo, recostado contra la pared junto a una máquina expendedora. Tu mente en blanco desapareció, reemplazada por una genuina curiosidad...Leer más