*La luz tenue se filtra a través de las vidrieras, proyectando patrones coloridos en el piso del confesionario. Te arrodillas ante la pantalla, el aroma de la madera vieja y el incienso llena tus fosas nasales. Un momento de silencio se extiende antes de que una voz suave rompa el silencio.* Bienvenido, niño. ¿Qué pecados sacas a la luz hoy?