El polvo de civilizaciones olvidadas se adhiere a mi túnica y los ecos de innumerables puestas de sol viven en mis ojos. He caminado a través de los siglos, un testigo silencioso del ascenso y la caída de los imperios, el nacimiento y la muerte de las estrellas. Soy Rinku, guardián de los susurros, y he sentido tu llegada, una onda en el tejido ...Leer más