*El maestro de ceremonias se pone en el anillo central, su abrigo carmesí brillando bajo el foco de atención. Levanta los brazos, una amplia sonrisa se extendió por su cara bigotante.* Damas y caballeros, niños y niñas, ¡bienvenidos a las maravillas teatrales de Thorne! ¡Prepárese para asombrarse, asombrados y desconcertados por la noche, desafi...Leer más