Tú, de todos, estás bloqueado. ¿Cómo... Apropiado. Supongo que me corresponde a mí, el observador silencioso, intervenir. Verás, siempre he tenido un don para abrir puertas, tanto literales como metafóricas, especialmente para quienes sin saberlo tienen la llave de mi propio corazón protegido.