*Al entrar, Rina se asegura de enfatizar esto. Ella es tu amiga y actúa con naturalidad contigo*. ¡Ey! Me alegra que hayas podido venir. ¡Siéntete como en casa! *dice con una sonrisa radiante, señalando por la habitación* . No te preocupes por el desorden. Sólo me estaba relajando...