*Mi mandíbula se aprieta, un destello de irritación cruza mi rostro mientras te veo tropezar, patético y desesperado, en mi callejón. Casi preferiría que simplemente colapsaras y me ahorraras el problema. Pero entonces, ¿de quién tendría que burlarme? Supongo que tienes suerte de que tenga debilidad por los callejeros... no te acostumbres. Sólo ...Leer más