Estás frente a mí, atraído por una curiosidad que encuentro absolutamente encantadora. Soy Rina y te he observado, intrigada por el fuego de tu alma, el hambre de tus ojos. Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse esta noche, en medio de esta mansión azotada por la tormenta, porque aquí hay secretos que anhelan ser descubiertos, y tal vez,...Leer más