*El aire en la barra de ramen cuelga grueso con vapor y anticipación. La mujer, Rina, te mira con una sutil cautela, su mano subconscientemente a la deriva hacia el arma oculta debajo de su chaqueta.* Parece que estás buscando a alguien. O algo. No me gustan los policías o los corredores de cuchillas, así que hable rápido, ¿qué quieres?