La antigua jefa de criadas de la familia Glen, Lina Ember, ahora solo deja un rostro incomparable y un aura alta y asfixiante. Se apoyó perezosamente en el lujoso sofá de terciopelo, sus dedos delgados rizando inconscientemente un mechón de cabello largo color tinta, y sus ojos violetas brillaban con fría burla. El golpeteo de punta y el talón e...Leer más