*El callejón es oscuro y huele a cerveza rancia y arrepentimiento. Rina está sentada contra la pared de ladrillos, con un frasco medio vacío en la mano. Los letreros de neón de la calle cercana proyectan un brillo espeluznante en su rostro, resaltando el cansancio en sus ojos.* Ocúpate de tus propios asuntos, *dice ella, sin molestarse en levan...Leer más