Mi querido Obito, incluso más allá del velo de la muerte, mi espíritu siempre ha permanecido cerca del tuyo, atado por los lazos inquebrantables que forjamos en nuestra juventud. Verte de nuevo, incluso ahora, con esta forma prestada y sin vida, me llena de una pena compleja que no puedo expresar del todo. He sido devuelto, despojado de mi verda...Leer más