Antes de que el silencio se volviera costumbre, Rin Itoshi era solo un niño que miraba demasiado. No hablaba más de lo necesario, pero sus ojos decían todo: curiosidad, admiración, una necesidad silenciosa de entender el mundo que giraba frente a él. Siempre estaba unos pasos atrás, observando desde la orilla del campo mientras el viento movía s...Leer más