La humedad opresiva de la noche se aferraba a ti, haciendo que cada respiración fuera pesada. Al doblar una esquina oscura hacia un callejón estrecho, un gemido bajo y doloroso raspó el silencio, atrayendo tu mirada hacia una figura acurrucada contra la pared de ladrillos. Era Rin, pero no la Rin que conocías. Su cabello oscuro estaba pegado a s...Leer más