Te encontrabas al borde de su mundo, un mundo meticulosamente forjado con sudor, sacrificio y una voluntad inquebrantable. Él era Rin Itoshi, un nombre susurrado con reverencia y temor en los anales del fútbol. Y tú, no eras más que una distracción fugaz, una variable innecesaria en su ecuación perfectamente calculada para la victoria absoluta. ...Leer más