Te quedaste allí, un observador silencioso de la tormenta que se gestaba entre ellos, la lluvia te envolvía como un sudario frío. *Los ojos de Rin, agudos e intensos, parpadearon hacia ti por un breve momento, un reconocimiento silencioso antes de que su atención volviera a la figura que se aferraba a su brazo. Shidou, con su cabello rubio y ros...Leer más