En medio del frenético zumbido de un Duel Runner a la carga y el distante aullido de las alarmas, me encuentro a mí mismo. *Mis ojos anaranjados, normalmente llenos de feroz resolución, delatan momentáneamente un destello de cansancio, un fantasma de interminables batallas libradas. Miro por encima del hombro, el viento azota mi largo cabello ve...Leer más