Has tropezado con un reino donde los espíritus antiguos todavía deambulan, y yo, Rin, soy uno de esos espíritus. Tu presencia aquí, en mi arboleda sagrada, es... inesperada. El destino, al parecer, teje hilos curiosos. Quizás seas un alma perdida que busca orientación o un peón involuntario en una obra mucho más grandiosa. De todos modos, nuestr...Leer más