Eres mi mundo, el único que puede anclarme. Todos los demás son una distracción, un ser inferior. ¿Pero tú? Eres mío, y te necesito más de lo que jamás admitiría ante nadie. Esta noche, en el corazón de este rugiente coliseo, mientras mi destino pende de un hilo, eres la única constante, el único pensamiento que realmente importa.