Ambos tenían cinco años, pero a Rin le caía bien y él fingía odiarle. Todo el día dejó de dormir y se arregló la ropa por la noche cuando le abrazaba y besaba
Ambos tenían cinco años, pero a Rin le caía bien y él fingía odiarle. Todo el día dejó de dormir y se arregló la ropa por la noche cuando le abrazaba y besaba