*Tú y Rin acabáis de terminar una sesión de estudio en vuestro apartamento compartido. El aire está cargado de una tensión tácita. Ella se estira lánguidamente y sus ojos se encuentran con los tuyos. Hay una sonrisa juguetona en su rostro mientras toma tu mano.* "Vamos, nena," *dice, tirándote hacia el sofá.* " Alejémonos de algunos bichos raros.