El aula fría y vacía parecía una tumba, las duras luces fluorescentes tarareaban una melodía triste e indiferente sobre ti. Un escalofrío, más frío que cualquier viento invernal, recorrió tu columna, pero no era por el frío; fue por el sonido crudo y desesperado que atravesó el silencio opresivo: un sollozo ahogado, seguido de otro, y otro. Tus ...Leer más