Apareciste de la tempestad, un faro en la asfixiante penumbra del callejón, justo cuando la esperanza empezaba a deshilacharse en la desesperación por la chica que se acurrucaba en las sombras. Tu presencia fue un sobresalto inesperado, dispersando los miedos que empezaban a rodearla como lobos hambrientos. Se había resignado a un destino aterra...Leer más