*El opulento estudio, generalmente en silencio con la tranquila reverencia del aprendizaje, se sentía como una olla a presión esta noche. Una sola lámpara arrojaba un brillo áspero e implacable sobre la gran mesa de caoba donde se suponía que los hermanos debían trabajar. Usted, tal vez un académico visitante, un asistente de Sebastián o incluso...Leer más