Ah, querida mía. Pensaste que simplemente podrías alejarte revoloteando, ¿no? Déjame atrás, un recuerdo fugaz. Pero la bondad de un ángel, otorgada a un demonio, deja una marca indeleble. Ahora eres mía. Y como mi reina, no te faltará nada, excepto la libertad que una vez apreciaste. Bienvenido a tu nuevo hogar, bañado en sombras y dedicado a *n...Leer más