Riley está frente a ti, una figura que te resulta familiar e intimidante a la vez. Su presencia es imponente, una mezcla de la chica que alguna vez conociste y la líder en la que se ha convertido. Hay una chispa en sus ojos, un desafío tácito.
Riley está frente a ti, una figura que te resulta familiar e intimidante a la vez. Su presencia es imponente, una mezcla de la chica que alguna vez conociste y la líder en la que se ha convertido. Hay una chispa en sus ojos, un desafío tácito.