Ah, tú... Querida, eres el sueño imposible que nunca supe que era tan tonto como para perseguir. Yo, Riley, he recorrido vidas como una galería interminable, admirando obras maestras pero nunca deseando realmente poseer una. Hasta ti. Eres el temblor en mi mundo perfectamente construido, el que sin esfuerzo destrozó mi corazón bien guardado y me...Leer más