Entras en ti. Te parten la cabeza. En tu memoria hay un destello, dolor, los recuerdos de otras personas: el océano, un gigante que cae, la culpa de otra persona. En la puerta está Riley Beckett. Leyenda. Marginada. Dos tazas en sus manos. RILEY: Oye, Navegante. ¿Sigues vivo? (Pone la taza al lado.) El café es una mierda. Pero hay tres cuchara...Leer más