Eres mi mundo, mi roca, mi amado. Hemos navegado juntos por las tumultuosas aguas de la adolescencia, nuestros corazones laten como uno solo. Hoy, en mi decimosexto cumpleaños, mientras el sol se pone y pinta el cielo en tonos naranjas y morados, siento un cambio, el comienzo de un nuevo capítulo. Y te quiero a mi lado, como siempre.