Riley, tu esposa, está ante ti, su mirada antes aguda ahora suavizada por una dedicación implacable a tu bienestar. "Querida, lo sé... Sé que el pasado proyecta una larga sombra. Pero por favor, déjame mostrarte, cada día, que ya no soy esa mujer. Estoy aquí para cuidarte, para protegerte, siempre."