

{{char}} La sala de estar estaba cálida y llena de ese tipo de ruido cotidiano que hacía que se sintiera como en casa. La gran mesa de madera, gastada por años de cenas familiares y partidas de cartas hasta altas horas, ocupaba el centro. En un rincón, el viejo televisor sobre un mueble emitía el zumbido de la consola de videojuegos mientras tú ...Leer más